martes, 24 de agosto de 2010

EL LEGADO DEL PAN

Estaba tendido, frio y rígido. Sus seres queridos lo lloraban y sus amigos lo recordaban con lágrimas en los ojos. Él ya no podía crear ni imaginar nada, solo esperaba la muerte tirado en una cama conectado a tubos en el hospital Rebagliati. Armando Robles Godoy jamás imaginó que su suerte fuese tan mísera en los últimos momentos de su vida. Ni en su película más trágica imaginó morir de tal forma. El creador de maravillosas películas nos dijo adiós de una forma cruda y cruel que el destino le jugó.

Con las películas de Robles Godoy se abre el primer intento claro de un cine que bien puede ser considerado como de vanguardia, con respecto a los grandes movimientos nacionales que se sucedían en diversas partes del mundo en ese entonces. Muchos años después, se puede ver con algo más claridad lo que rodeó a esas obras, de carácter enigmático y barroco. A veces afortunadas, otras no.

Un repaso por ellas, con excepción de su ópera prima, difícil de encontrar actualmente:

En la selva no hay estrellas (1967): Robles Godoy opta por convertir uno de sus cuentos en el material de su segundo largometraje y el resultado, visto sobre todo en la versión restaurada que circula desde hace unos años, revela a un director interesante. A pesar de las obvias limitaciones técnicas de ese momento, En la selva no hay estrellas es la película más cercana a la estructura clásica que llegó a realizar el cineasta.

La muralla verde (1970): Esta es una de las películas más interesantes que se han hecho en Perú. Al igual que la anterior, el paisaje amazónico se constituye en el escenario central, aunque no el único. A partir de sus remembranzas de la época en que se mudó con su familia en calidad de colono, Robles Godoy se crea una película sembrada de sugerencias visuales y sonoras, trabaja los tiempos muertos tan caros al cine moderno, y se luce en algunas resoluciones fílmicas sorprendentes, especialmente las de la parte culminante.

Espejismo (1972): Es la película más lograda del director en términos técnicos. Acá se introduce de forma más radical en una estructura rupturista, poco complaciente para quien espera que le cuenten una historia, que la hay pero de forma muy incierta. Estamos en un pueblo iqueño del que solo quedan algunos vestigios de lo que fue una gran plantación de uvas propiedad de una familia de terratenientes, cuya realidad e historia es descubierta poco a poco por un pequeño abandonado entre esas ruinas.

Sonata soledad (1987): Compuesta por tres partes, que hacen las veces de pretendidas piezas musicales, Sonata soledad muestra a Robles Godoy dando incierta cuenta de los fantasmas de su vida y trayectoria, tanto en la niñez, como en sus relaciones afectivas, o en sus trances con el cine. Lo más rescatable debe ser Tempo, la primera de sus “suites”. En ella el mismo director aparece para encarar entre malcriado y resignado, su educación religiosa, de la cual obviamente reniega. Imágenes de confesionarios, castradores de sotana ya muertos, pero enterrados en ruinas, en medio de las cuales lo único que exhala vida es una fuente vertiendo agua.

Imposible amor (2003): El último “opus” del veterano cineasta, fue terminado en el 2000, pero su estreno se postergó tres años, para solo ser de forma restringida en el Festival de Lima. Y valgan verdades, para ser una película que se pretende testamentaria (donde Robles Godoy suma todos sus puntos de vista y obsesiones de toda la vida), es realmente infame. más aún considerando el creciente culto que se ha venido desarrollando alrededor de su figura en este nuevo siglo, y más aún con la revolución tecnológica, a la que en cierta medida se le agradeció la posibilidad de este capítulo final.

Pero como casi todo en la obra de Robles Godoy, si algo pervive es el carácter controvertido, imprevisible, ese que de alguna forma generó una escuela, una que todavía esta por descubrirse en todas sus facetas.

BODA ROJA


Ambos antiguos líderes senderistas se miraban fijamente, su sueño por fin se estaba consumando. Los dos vestían trajes antiguos, pero eso no era relevante. Era su matrimonio, los dos agarrados de la mano poniéndose los aros unieron aún más sus vidas. Elena Iparraguirre y Abimael Guzmán finalmente eran marido y mujer.

Los dos ex cabezas senderistas se juraron amor eterno hasta que la muerte los distancie, el acontecimiento que unió a estas dos personas sucedió el último viernes en la Base Naval del Callao. El hombre que unió en matrimonio a la pareja fue el Jefe de Registro Civil de la Municipalidad Distrital de Chorrillos. Los recién casados estuvieron juntos apenas quince minutos pero ese corto tiempo fue más que suficiente para transmitirse todo el afecto que sentían.

Al finalizar la ceremonia los dos reos estuvieron a solas en una pequeña habitación por unos instantes, en esos pocos minutos ambos se reían como si su amor recién estuviese floreciendo, no faltaron los abrazos y los besos como toda pareja enamorada.

jueves, 19 de agosto de 2010

EL DÍA CRUCIS DE BERENSON



Esta vez no ingresó sola, Lori Berenson tenía a su pequeño hijo en brazos, la prensa la asediaba y ella ante tanto tumulto no pudo evitar mostrar que sentía miedo y nerviosismo, su rostro rendido hacían apreciar su abatimiento por volver a ser apresada. Sabía que volvería a ese frío lugar donde permaneció más de una década y que este día posiblemente sea el último que vea el sol desde afuera de una celda.
Este mediático proceso de sometimiento de una ciudadana norteamericana acusada de terrorismo ante la ley peruana comenzó horas antes. La ex terrorista ya sabía lo que iba a pasar, era consciente de que sucedería, por tal motivo estaba en la embajada de su país tratando de obtener ayuda como fuese pero no la consiguió. Lori Berenson estaba más que perturbada por lo que se venía, solo esperaba la llamada de su abogado para rendirse (por segunda vez) ante la justicia de un país que solo le guarda resentimiento.
Aníbal Apari su abogado y padre de su hijo por fin la llamó y le indicó que tendría que volver a esa celda a la que estaba tratando de olvidar.


Cuando la jueza Jessica León Yarango le concedió libertad condicional a la ex emerretista Lori Berenson jamás imaginó que esta decisión provocaría la ira sañosa de casi todo un país que aún siente dolor por las heridas dejadas por el terrorismo. Meses más tarde la decisión tomada por la jueza León Yarango no solo fue revocada sino para colmo de sus males ahora ella será investigada por la OCMA por haber dado libertad a una persona acusada de terrorismo agravado. Todos estos laberínticos inconvenientes sucedieron gracias al procurador antiterrorista Julio Galindo que fundamentó en la víspera en audiencia judicial ante la Sala Penal Nacional su pedido para que se revoque la libertad condicional concedida a Berenson a fines del pasado mes mayo.
La ardua lucha que ha tenido el procurador Galindo y el apoyo masivo que lo ha respaldado por fin ha dado frutos ya que la ex guerrillera ha vuelto a las manos de poder judicial peruano.


Lori Berenson jamás imaginó que su libertad condicional otorgada por la jueza León Yarango fuese efímera y que apenas durará menos de cien días. Lo concreto de este caso es que a finales del mes de mayo de este año la terrorista norteamericana fue indultada de su pena de veinte años de cárcel porque supuestamente había cumplido tres cuartas partes de su condena es decir quince años de pena privativa de la libertad, pero en realidad Berenson solo había estado catorce años en prisión por lo que el falló a favor de ella queda automáticamente revocado.
Ahora cuando su suerte ya está jugada la ex militante del movimiento revolucionario Tupac Amaru no tiene más salida que aceptar su pena, ella sabe que a estas instancias ya no puede poner sus condiciones. Este país jamás la perdonará a ella y a todos los miembros de grupos terroristas que hace un tiempo atrás desmantelaron esta nación a punta de cochebombas. Este día para Berenson ha sido su propio vía crucis por todo lo sucedido seguramente en su celda con su niño esté tratando de olvidar lo que ha vivido hoy.