Esta vez no ingresó sola, Lori Berenson tenía a su pequeño hijo en brazos, la prensa la asediaba y ella ante tanto tumulto no pudo evitar mostrar que sentía miedo y nerviosismo, su rostro rendido hacían apreciar su abatimiento por volver a ser apresada. Sabía que volvería a ese frío lugar donde permaneció más de una década y que este día posiblemente sea el último que vea el sol desde afuera de una celda.
Este mediático proceso de sometimiento de una ciudadana norteamericana acusada de terrorismo ante la ley peruana comenzó horas antes. La ex terrorista ya sabía lo que iba a pasar, era consciente de que sucedería, por tal motivo estaba en la embajada de su país tratando de obtener ayuda como fuese pero no la consiguió. Lori Berenson estaba más que perturbada por lo que se venía, solo esperaba la llamada de su abogado para rendirse (por segunda vez) ante la justicia de un país que solo le guarda resentimiento.
Aníbal Apari su abogado y padre de su hijo por fin la llamó y le indicó que tendría que volver a esa celda a la que estaba tratando de olvidar.
Cuando la jueza Jessica León Yarango le concedió libertad condicional a la ex emerretista Lori Berenson jamás imaginó que esta decisión provocaría la ira sañosa de casi todo un país que aún siente dolor por las heridas dejadas por el terrorismo. Meses más tarde la decisión tomada por la jueza León Yarango no solo fue revocada sino para colmo de sus males ahora ella será investigada por la OCMA por haber dado libertad a una persona acusada de terrorismo agravado. Todos estos laberínticos inconvenientes sucedieron gracias al procurador antiterrorista Julio Galindo que fundamentó en la víspera en audiencia judicial ante la Sala Penal Nacional su pedido para que se revoque la libertad condicional concedida a Berenson a fines del pasado mes mayo.
La ardua lucha que ha tenido el procurador Galindo y el apoyo masivo que lo ha respaldado por fin ha dado frutos ya que la ex guerrillera ha vuelto a las manos de poder judicial peruano.
Lori Berenson jamás imaginó que su libertad condicional otorgada por la jueza León Yarango fuese efímera y que apenas durará menos de cien días. Lo concreto de este caso es que a finales del mes de mayo de este año la terrorista norteamericana fue indultada de su pena de veinte años de cárcel porque supuestamente había cumplido tres cuartas partes de su condena es decir quince años de pena privativa de la libertad, pero en realidad Berenson solo había estado catorce años en prisión por lo que el falló a favor de ella queda automáticamente revocado.
Ahora cuando su suerte ya está jugada la ex militante del movimiento revolucionario Tupac Amaru no tiene más salida que aceptar su pena, ella sabe que a estas instancias ya no puede poner sus condiciones. Este país jamás la perdonará a ella y a todos los miembros de grupos terroristas que hace un tiempo atrás desmantelaron esta nación a punta de cochebombas. Este día para Berenson ha sido su propio vía crucis por todo lo sucedido seguramente en su celda con su niño esté tratando de olvidar lo que ha vivido hoy.

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